Tres lugares
El trabajo se reparte entre tres lugares, y entre los dos primeros solo pasan códigos QR. Tu móvil ejecuta Locker Vault, sin conexión: custodia la clave de la cuenta y firma por QR. Tu ordenador ejecuta lpa y su guardián, que guarda una clave de agente. Hyperliquid custodia tu cuenta y sus posiciones.
Las lecturas de mercados, cotizaciones, posiciones y saldos son públicas y no necesitan firma. Todo lo demás se firma en uno de los dos primeros lugares, nunca en un servidor nuestro: no hay ninguno.
Dos claves
La clave de la cuenta vive en Locker Vault, en un móvil o una tableta sin conexión, nunca en el ordenador. Puede hacerlo todo: retirar, enviar, aprobar un agente, firmar un mandato.
La clave de agente la crea tu ordenador con lpa init, queda sellada en disco bajo una contraseña que eliges tú y la aprueba una vez la bóveda. Hyperliquid le deja colocar, modificar y cancelar órdenes y fijar el apalancamiento, y le rechaza cualquier retirada y cualquier envío. Caduca por sí sola, a los 180 días como máximo.
Lo que una clave de agente puede firmar y lo que no se probó en el mainnet de Hyperliquid el 28 de septiembre de 2026, acción por acción. La medición completa está en la página de la wallet de agente.
El guardián
lpa unlock arranca el guardián, un proceso en segundo plano que guarda la clave de agente en memoria. Quien pide una orden, tú, un script o un asistente de IA, nunca ve la clave ni la contraseña.
El guardián comprueba cada orden una segunda vez contra tu política local y, en cuanto has firmado uno, contra el mandato. Solo firma una lista cerrada de acciones de trading, y solo responde a las peticiones que llevan el token que escribió al arrancar. lpa lock saca la clave de la memoria: desde ese momento no se puede firmar nada.
El mandato
El mandato son los límites del agente, firmados una vez en el móvil: los mercados, la orden más grande, el apalancamiento máximo, las órdenes y el nocional por día, la pérdida máxima diaria, la comisión de servicio y su destinatario, los usos permitidos (trading, copias, piloto) y su vencimiento, treinta días como máximo.
Locker Vault descifra la petición por sí misma y muestra cada límite en su propia fila antes de que firmes. El guardián vuelve a leer el mandato antes de cada apertura, nunca le deja ampliar tu política local, y recuerda el mandato más alto firmado y cualquier revocación, así que un archivo antiguo repuesto no abre nada.
Una orden, de principio a fin
- La cotización. La orden se cotiza en el libro en directo de Hyperliquid: entrada, nocional, margen, comisiones y una estimación de liquidación.
- La política local. La orden más grande, el apalancamiento, los mercados que permites. Un rechazo nombra el límite, con sus cifras.
- Tu visto bueno. En un terminal lo confirmas tú. Un script o un asistente necesita tu acuerdo, y por MCP una cotización que hayas visto, válida diez minutos y una sola vez.
- El guardián. La política otra vez, después el mandato, después la firma con la clave de agente.
- El diario. La orden, su cotización y los límites que la juzgaron quedan escritos en tu ordenador.
El piloto diario
El piloto decide una vez al día, a las 00:30 UTC por defecto. El código reúne primero un dossier y lo congela: las velas, el funding, el open interest, el calendario económico de la semana, el índice de miedo y codicia y los titulares de la Fed, del BCE y de CoinDesk.
Una primera voz lee solo los textos y da el clima del día. Después el trader lee el reglamento, el dossier, el clima y sus propias lecciones, y propone largo, corto o nada: un sentido, un mercado y una primera entrada. Nunca decide cuánto.
Después el código juzga la propuesta: el mercado está permitido, las cifras son cifras, la entrada está en su zona, ninguna publicación de alto impacto en doce horas, hay espacio para una posición, los costes están contados. Un solo no, y no se abre nada. Un sí coloca el primer tramo de una escalera que el código dimensiona por sí mismo.
Si lo robaran todo
Un programa que robe el archivo de clave sellado y tu contraseña puede hablar con Hyperliquid sin lpa. Aun así no puede retirar, y la clave sigue caducando. Puede operar mal la cuenta, o depositarla en el vault de Hyperliquid de otra persona.
Por eso el límite de verdad es una cuenta que solo tenga lo que estás dispuesto a perder. Revoca la clave con tu móvil mediante lpa agent revoke, y detén al instante cualquier apertura con lpa mandate revoke.